Quiénes somos

Somos familias cristianas bajo el Gobierno de Jesucristo, buscamos edificar una comunidad acogedora y alegre, con familias ordenadas y vidas integradas en relacionamientos constructivos.

HISTORIA

28 Años Formando a Jesús en Nosotros

La Iglesia Cristiana de la Familia (ICF- Bolivia) nació del corazón de Dios y fue fundada el año 1994 bajo la cobertura de ICF Brasil. Con la guía del Señor, el Pastor Rolando Hurtado Ortiz junto a su esposa Beatriz Ramírez e hijas Carina y Romy aceptaron el desafío de levantar una obra que tenía como su mayor propósito restaurar las familias a través de la semilla de la palabra de Dios. A esta visión se unió el Pastor Charles Suarez junto a su esposa Patricia Hinojosa e hijas.
En sus inicios, la iglesia se estableció en el consultorio del Pastor Rolando, sobre la avenida Ejército Nacional. Rápidamente alcanzó un grupo representativo de familias consagradas para Dios, para después trasladarse a su domicilio en la calle José Vásquez, que es la dirección actual.
A través de una visión que el Señor le dio se logró abrir una Pequeña Familia en la Urbanización Cotoca, que luego se fue consolidando hasta formarse la primera filial, que fue bautizada con el nombre de ICF La Hermosa.
Posteriormente surgieron nuevos desafíos y la palabra de Dios se fue extendiendo hacia diferentes zonas de la ciudad. Nacieron nuevas iglesias como ICF Renuevo, ICF Dios Tu Sanador, ICF Canaán, ICF Montero, Jesús es el Camino y el punto de predicación ICF Villamontes.
Este crecimiento se ha visto acompañado de una organización acorde a los enormes desafíos que el Señor ha compartido a los líderes de nuestra iglesia. La ICF está viviendo una nueva etapa con la consolidación de una sana doctrina en la predicación, las pequeñas familias y el evangelismo personal a través del discipulado. El trabajo de la iglesia se ha descentralizado a través de las Pequeñas Familias, que entendieron que sin Jesús es imposible tener una vida de santidad y plenitud.
Cada líder es un elemento importante que suma el apoyo en la obra del Señor. Todos trabajamos para ser iguales a Jesús, de manera que logremos un impacto de transformación en la sociedad. La manifestación más clara y hermosa del Espíritu Santo es mostrar familias íntegras y restauradas por su Poder.